
El pasado martes, el Poder Ejecutivo formalizó la prsentación del proyecto de ley de presupuesto general de la Administración Pública nacional para el ejercicio 2027.
Se trata de un documento de casi 3.500 páginas que contiene toda la pauta de ingresos y gastos prevista por el Gobierno, así como también la perspectiva a nivel impositivo y tributario.
Dentro de esa maraña de palabras, datos y planillas, el agro no es ajeno: hay diversos capítulos en los que se tocan de manera directa cuestiones que hacen a la vida diaria del campo y la agroindustria.
A continuación, se evalúan cinco claves del Presupuesto 2027 y su relación con el sector.
Tras un 2025 en que el rubro “Agricultura, ganadería, caza y silvicultura” fue uno de los principales motores del crecimiento económico, con una expansión sectorial del 7,1% que aportó a un incremento del 4,5% en el Producto Interno Bruto (PIB) total, este año el Gobierno espera que esa tendencia se repita.
Puntualmente, se proyecta una campaña agrícola histórica de 170 millones de toneladas (superando el récord anterior de 146 millones de 2018/19), con récord de 71,7 millones en maíz, 27,9 millones en trigo y 7,5 millones en girasol.
Esto, de acuerdo con el Gobierno, continuará en 2027, “impulsando la tendencia superavitaria del sector externo en los próximos años”.
Si El Niño acompaña, el agro podría aportar un récord exportador de US$ 42.200 millones en 2027
Por otro lado, el presupuesto también resalta el boom exportador de carne, sobre todo en lo que respecta al acuerdo comercial con Estados Unidos.
Bajo todo este panorama, la proyección es que el sector agropecuario termine el año con un crecimiento del 5,5%, mientras que para 2027 se espera que continúe la expansión, pero a una tasa menor: 0,9%.
El documento remarca la política de reducción y baja gradual de aranceles y derechos de exportación implementada como parte de la devolución de recursos al sector privado.
No obstante, se estima una recaudación por retenciones que aumentará un 41,3% nominal, hasta $12,06 billones, pasando de representar un 0,75% del PIB en 2026 a un 0,85% del PIB en 2027.
En paralelo, el Presupuesto analiza los Gastos Tributarios (Incentivos e Inmunidades Fiscales):
Tres claves para analizar las retenciones en el Presupuesto 2027: ¿los números son descabellados?
Como cada año, el presupuesto incluye un modelo de equilibrio general para simular la sensibilidad de las cuentas públicas ante eventuales crisis del sector agropecuario.
A grandes rasgos, este modelo concluye que en un escenario de caída de la producción del 20%, afecta el crecimiento del PIB en 1,5 puntos porcentuales y deteriora el balance financiero público en 0,2% del PIB.
Ya si ocurriera algo más extremo, como una sequía que achique la cosecha un 40%, el golpe al PIB sería del 3,1%, con un impacto en el balance financiero del 0,4% del PIB.
El otro “shock” que analiza este modelo es el de precios: una caída del precio internacional de la soja a U$S 356,7l la tonelada (escenario moderado) o U$S 289,3 (escenario extremo) reduciría el crecimiento del PIB en 0,4 y 0,7 puntos porcentuales, respectivamente.
El presupuesto de gastos para la función “Agricultura, Ganadería y Pesca” (dentro de la Finalidad Servicios Económicos) tiene asignados $472.393,7 millones para 2027, lo que representa un incremento del 18,5% respecto a los $398.482,7 millones de 2026.
Esta función equivale al 0,2% del gasto total de la Administración Nacional.
De ese total, son $129.865 millones para la administración central y $342.529 millones para los organismos descentralizados.