
La evolución de la siembra directa en Argentina también puede contarse a través de la historia de las máquinas que acompañaron ese proceso.
En la Exposición Rural de Palermo, Tanzi volvió a poner el foco en esa transformación con la presentación de la nueva Special 4 Gen 3, un equipo que incorpora tecnologías de precisión hasta hace poco reservadas para los modelos más sofisticados.
Para Fabián Guida, gerente comercial de la empresa, el lanzamiento representa la continuidad de una estrategia que la compañía viene desarrollando desde hace más de 30 años.
“En los años 90 fuimos los pioneros en lanzar los productos Air Drill. Nos enfocamos en las grandes extensiones y en las dificultades que empezaba a proporcionar la siembra directa en cuanto a la penetración del suelo, las malezas y la fertilización“, recordó.
El ejecutivo explicó que, en aquel momento, la apuesta implicó desafiar una lógica instalada en el mercado. “Era muy difícil convencer a un cliente de que comprara una máquina de drill, pero vimos que en Estados Unidos y Europa el sistema se empezaba a imponer. Apostamos por esa tecnología y el tiempo nos dio la razón”, señaló en diálogo con Infocampo.
Con el crecimiento de la siembra directa y el aumento del volumen de rastrojos en los lotes, las exigencias productivas también cambiaron.
Según Guida, esa evolución obligó a desarrollar sembradoras con mayor capacidad de penetración y una distribución mucho más precisa de la semilla.
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Uno de los desarrollos que distingue a esta nueva generación de equipos es el sistema DynamicForce, diseñado por la propia empresa para controlar la presión de cada cuerpo de siembra sin que el operador deba descender del tractor.
“Hoy podés controlar desde la cabina la presión que el cuerpo de siembra ejerce sobre el suelo para mantener la profundidad. Eso es muy importante cuando tenés alto volumen de rastrojo y una humedad justa”, explicó Guida.
El objetivo es que cada semilla quede depositada exactamente donde debe hacerlo, independientemente de las variaciones del terreno. Esa uniformidad en la implantación, sostuvo, es uno de los factores que más impactan sobre el potencial de rendimiento de los cultivos.
Pero además de mejorar la calidad de siembra, la incorporación de tecnología también apunta a un aspecto cada vez más determinante para el productor: la eficiencia económica.
En ese sentido, Guida destacó que el corte seccional permite eliminar buena parte del solapamiento que suele producirse durante la siembra, especialmente en lotes de formas irregulares.
“Ese solapamiento está entre un 7% y un 12%, dependiendo de la geometría del lote. Cuando uno hace la cuenta con los valores actuales del fertilizante, el gasoil y las semillas de alta genética, estamos hablando de un ahorro cercano a los 15.000 dólares cada 1.000 hectáreas”, afirmó.
Para la empresa, ese beneficio económico es una de las principales razones que impulsan la adopción de estas herramientas, ya que permiten amortizar rápidamente la inversión mediante un uso mucho más eficiente de los insumos.
Guida remarcó que la innovación no pasa únicamente por incorporar electrónica, sino por desarrollar soluciones que generen un impacto concreto en la rentabilidad de cada campaña.

Otro de los objetivos de Tanzi fue trasladar prestaciones que hasta hace poco eran exclusivas de sus equipos premium hacia modelos de mayor alcance comercial.
“Hace dos años presentamos la EVOX, una máquina revolucionaria, pero de un valor importante. Lo que hicimos fue trasladar toda esa tecnología al sistema Intelliflow de Tanzi, que hoy equipa la Special 4 con corte seccional y medición de flujo”, explicó.
Gracias a esa evolución, la nueva sembradora incorpora autocalibración, balanzas integradas y conectividad total mediante ISOBUS, permitiendo que todas las regulaciones se realicen desde la pantalla del tractor.
“Toda esa innovación que solamente tenía la EVOX hoy está al alcance de un productor mediano, con la misma tecnología y a un precio muy bueno“, concluyó Guida, convencido de que el futuro de la siembra pasa por combinar precisión, conectividad y eficiencia para producir más con un menor costo por hectárea.