
Representada en el país por el Grupo Antelo, GWM (Great Wall Motors) tiene como exponente dentro del segmento de las pick-ups medianas a la Poer, presente en el mercado local con dos versiones: una denominada Elite —más orientada al trabajo— y la Super Luxury, con mayor dotación en confort y seguridad.
Con esta última, Infocampo pudo tomar contacto: se trata de una camioneta mediana que apuesta a diferenciarse con una propuesta más refinada dentro del segmento, combinando equipamiento de SUV, motor turbodiésel y tracción 4×4, con una puesta a punto orientada al confort y al uso diario.
La Poer llega al mercado argentino con un motor 2.0 turbodiésel de 163 CV y 400 Nm de torque, asociado a una caja automática ZF de 8 velocidades —en la Elite es manual de 6— y sistema de tracción integral con reductora.
Es un propulsor de origen chino que, pese a su baja cilindrada, no recurre a una configuración biturbo como la Amarok, sino a una única turbina de geometría variable.
El resultado es un conjunto agradable de manejar, con una entrega de torque contundente a bajas vueltas y muy buena respuesta en el rango medio.
La caja automática muestra un funcionamiento suave y acertado, con pasajes de marcha prolijos. Ya en situaciones de mayor exigencia puede evidenciar cierta falta de potencia si la faena demanda esfuerzos importantes, mientras que en la parte alta del tacómetro el motor pierde algo de ímpetu, en parte porque la transmisión prioriza el confort antes que estirar demasiado el régimen.
En cuanto al manejo, se luce por un andar confortable y una suspensión que filtra correctamente las irregularidades tanto en ruta como en caminos de ripio liviano.
La dirección resulta precisa y el aislamiento de cabina está bien logrado, aunque las prestaciones quedan algo por debajo de algunas rivales más potentes del segmento: acelera de 0 a 100 km/h en algo más de 14 segundos y registra consumos promedio cercanos a los 11 litros cada 100 kilómetros.
El muy buen aprovechamiento del espacio interior y la correcta calidad de materiales y terminaciones son dos de sus cartas fuertes.
Resulta agradable tanto a la vista como al tacto, con una buena dosis de superficies acolchadas. La postura de manejo también convence gracias a la regulación eléctrica de la butaca y al doble ajuste de la columna de dirección.
El tablero, completamente digital, ofrece hasta tres vistas y muestra con claridad toda la información vinculada a las ayudas a la conducción, además de los datos de la computadora de a bordo, que no siempre resulta del todo precisa.
El sistema multimedia está dispuesto en una pantalla táctil de 9 pulgadas compatible con Apple CarPlay y Android Auto, además de ofrecer conexión Bluetooth y cámara 360°. A eso se suman climatizador automático, techo panorámico, cargador inalámbrico y tapizados de cuero.
En materia de seguridad, además de los seis airbags y los controles de tracción y estabilidad, incorpora asistencias a la conducción como advertencia de cambio de carril y control crucero adaptativo, entre otros sistemas.
De este modo, la Poer se posiciona como una alternativa interesante para quienes buscan una pick up mediana con una propuesta distinta dentro del segmento.
Para cubrir distintos perfiles de usuario, GWM ofrece dos variantes bien diferenciadas: una más austera y orientada al trabajo, y otra más refinada y “civilizada” para un uso recreacional o familiar.
La Elite figura en la lista a un precio sugerido de U$S 28.730, mientras que la Super Luxury se ofrece al público en U$S 41.990.